Mariano Boedo

Político y abogado.Temprano lo enviaron sus padres a Córdoba, para estudiar en el Seminario de Loreto, y de allí pasó a Charcas, para completarlos en su Universidad: en la cual se recibió de abogado en 1805.

Síntesis biográfica

Este destacado jurisconsulto vino al mundo en Salta el 25 de julio de 1782, siendo sus padres Manuel Ricardo Boedo y María Magdalena Aguirre. Luego de cursar sus primeras letras en su ciudad natal fue enviado al Seminario Conciliar Nuestra Señora de Loreto en Córdoba. Más tarde pasó a la Universidad de Charcas donde estudió literatura, filosofía y derecho, obteniendo su graduación en leyes recién en el año 1805 debido a las dificultades económicas de su familia para costear los estudios. Ante dicha adversidad Boedo logró ocupar hacia 1804, merced a su inteligencia, la secretaría de la Real Audiencia Pretorial de Charcas.

De regreso en su ciudad natal fue uno de los defensores del movimiento de Mayo en el norte. Juan Martín de Pueyrredón lo designó asesor letrado al ser nombrado Gobernador Intendente de Córdoba, de cuyo gobierno se hizo cargo interinamente al destinarse a Pueyrredón en Charcas. También colaboró con Manuel Belgrano en la campaña del norte estando a cargo de la tesorería y gobernación de su provincia natal. Intervino como eficaz mediador en el conflicto suscitado en 1815 entre las provincias de Salta y Jujuy, suscribiendo el 16 de septiembre de dicho año el tratado de paz logrado gracias a sus buenos oficios.

El 2 de mayo de 1816 fue electo formalmente Diputado por Salta, conjuntamente con José Moldes y Juan Ignacio Gorriti para el Congreso General Constituyente, cuya reunión en San Miguel de Tucumán era ya inminente. Durante la sesión del 1° de julio de aquel año fue electo Vicepresidente de dicha Asamblea Legislativa, suscribiendo en tal carácter pocos días más tarde la célebre declaración de nuestra Independencia. Su actuación en distintas comisiones y proyectos encarados por el enunciado congreso fue altamente positiva siendo uno de los redactores, junto con los doctores Gascón y Serrano, del reglamento provisional de septiembre de 1816. En enero de 1817 ocupó la presidencia del Congreso General, dejando de pertenecer al mismo un año más tarde.

Ya afincado en Buenos Aires con su salud quebrantada se alejó en forma definitiva de los asuntos públicos, dedicándose a la lectura de las obras clásicas que poseía en su bien dotada biblioteca personal. Hallándose ya muy delicado de salud otorgó poder para testar a favor de su consorte el 1° de abril de 1819 ante el notario Mariano García de Echaburu, dejando de existir en Buenos Aires el 9 de abril del año enunciado.

La avenida Boedo y el barrio

Dicha calle, que hacia mediados del siglo XIX llegó a constituir el límite de la ciudad de Buenos Aires, halla bosquejada su silueta ya en 1814 en la planimetría del ingeniero Pedro Antonio Cerviño. Dicho trabajo le había sido encomendado a Cerviño un año antes por el Segundo Triunvirato que le confiara también la dirección de la Academia de Matemáticas. Se trata de un Plano Topográfico y técnico de agrimensura, el cual sirvió de base al ingeniero Felipe Bertrés para su Plano Topográfico del Nombramiento de las calles de la Ciudad de Buenos Aires y de los templos, plazas, edificios públicos y cuarteles, impreso en la Litografía de Bacle y Cía, fechado en 1829.

El ingeniero agrimensor francés Adolfo Sourdeaux, es el autor de un minucioso Plano topográfico de la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores levantado con autorización del gobierno, cuya confección data del mes de agosto de 1853. Dicho documento contiene con bastante precisión el nombre de los propietarios de quintas y terrenos adyacentes entonces, al otrora Partido Provincial de San José de Flores. En el mismo se distinguen las principales extensiones donde hoy se ubican los barrios de Almagro, San Cristóbal, Villa Crespo y Boedo. La valía de este plano es que daba a la actual Boedo como uno de los límites de la ciudad al rumbo oeste.

Sin perjuicio de los distintos planos levantados durante las dos décadas que van desde 1853 a 1873, merece ser aludido el Plano Topográfico de la traza del Partido de San José de Flores, tomado por el Ingeniero Municipal Felipe José de Arana, que traza a la avenida que historiamos como situada en el ejido urbano del pueblo.

Pero es sin lugar a dudas en el Plano Municipal de Obras Públicas y Memoria Municipal de 1882 cuando aparece con su trazado en toda su extensión, denominándosela en el mismo como Boedo, en claro homenaje a este jurisconsulto salteño, nombre que actualmente pervive en la nomenclatura ciudadana. La denominación fue autorizada por el entonces Presidente de la Corporación Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, Torcuato de Alvear de fecha 6 de marzo de aquel año.[4] El mismo funcionario en igual fecha autorizó la denominación de diversas calles y avenidas del municipio debiendo ser citadas entre ellas Bulnes, que es la continuación al rumbo norte de la avenida que estamos tratando debiendo su nombre a otro jurisconsulto Eduardo Pérez Bulnes (1785-1851), también Diputado al Congreso de Tucumán por Córdoba.

Durante el séptimo decenio del siglo XIX toda la zona estaba poblada de alfalfares, hornos de ladrillos y terrenos abandonados. El movimiento de tránsito comenzó a afirmarse con la instalación de la estación tranviaria hacia 1890 (Boedo 750). En los albores del siglo XX comenzaron las obras de afirmados, convirtiéndose en calle de importancia desde 1920 por el gran movimiento comercial, descollando más tarde en el tramo que va desde Independencia a San Juan por sus bares, cafés, restaurantes y cines que hasta hoy le brindan una fisonomía única en su género. No olvidamos al célebre “Grupo de Boedo” que tanta importancia tuviera en la literatura ciudadana y en las letras argentinas.

Esta calle nace en avenida Rivadavia 3702 y concluye en avenida caseros 3601, convirtiéndose en avenida desde su intersección con Belgrano. Corre de norte a sur entre Maza y Colombres.