El destino de el Acta Fundacional de San Juan y los restos de su fundador

«San Juan» fue puesto en honor al Santo Patrono de Jufré, San Juan Bautista.

América ha sido testigo de la llegada de numerosos conquistadores españoles, pero uno de los nombres que resalta en la historia es el de Juan Jufré de Loaiza Montesa. Este explorador y conquistador desempeñó un papel fundamental en la expedición de Pedro de Valdivia a Chile y dejó un legado duradero tanto en Santiago como en Argentina.

Nacido en 1516 en la ciudad de Medina de Rioseco, ubicada en la provincia de Valladolid en la Corona de Castilla, Juan Jufré provenía de una familia humilde. Sus padres, Cándida de Montesa y Francisco Jufré de Loayza, le brindaron una educación modesta pero sólida.

Acompañado por Juan Martín de Candia, Jufré llegó a América en 1538 y se unió a la expedición de Pedro de Valdivia al Perú. Posteriormente, se mudó a Chile, donde estuvo presente en la fundación de Santiago y participó en varias campañas.

En marzo de 1541, Jufré fue designado como primer alcalde de segundo voto de Santiago, compartiendo el cargo con Francisco de Aguirre como primer voto. Además, ocupó el cargo de teniente de gobernador de Cuyo, donde fundó un 13 de junio de 1562 nuestra provincia de San Juan.

Juan Jufré realzó por su liderazgo su participación en el cabildo de Santiago fue igualmente destacada, ocupando diversos cargos, incluyendo el de alcalde y regidor en las décadas de 1550 y 1570. En 1556, fue alférez real y en 1568, representó al cabildo ante la Real Audiencia establecida en Concepción.

Además de su notable carrera en la administración pública, Juan Jufré se destacó por su espíritu emprendedor y su contribución a la economía chilena. Fue propietario de un molino y de varios barcos, lo que le permitió acumular una fortuna personal. Junto a Francisco de Aguirre, también es considerado uno de los padres de la vitivinicultura chilena. Algunas de las parras que plantó en su encomienda de Macul siguen cultivándose hasta el día de hoy, y la bodega de vinos Cousiño Macul aún se mantiene como un testimonio de su legado.

El fallecimiento de Juan Jufré ocurrió en Santiago de Chile en 1578, y sus restos fueron enterrados en la Iglesia de Santo Domingo, fundada por los dominicos en el siglo XIII. Esta orden religiosa fue la tercera en llegar a Chile, después de los mercedarios y los franciscanos. El primer templo dominico, dedicado a la Virgen del Rosario, fue destruido por el terremoto , en 1606 se construyó un segundo templo en estilo colonial.

Acta Fundacional

En 1785, el rey Carlos III de España decidió unificar toda la documentación relacionada con América en el Archivo General de Indias. «En aquel entonces, la Corona Española se refería a estas tierras como «las Indias» así, en este archivo se encuentran registros históricos que abarcan tanto el período en que formábamos parte de España como de Chile».

Entre 1562 y 1776, San Juan fue parte de la Capitanía General de Chile, lo que refuerza la conexión histórica de la ciudad con el vecino del país. Como dato no menor hace algunos años, el heraldista Juan José Arancibia viajó a Sevilla y obtuvo una copia digital del Acta Fundacional, que contiene información valiosa. Entre los documentos se encuentra el plano fundacional, reconocido por todos, que muestra la iglesia y las capillas trazadas a mano.

El archivo es un tesoro de información, y en él se puede rastrear la trayectoria de Juan Jufré y su contribución a la fundación y desarrollo de San Juan. Además a través de la historia, podemos apreciar la diversidad cultural y la riqueza del patrimonio hispanoamericano en la región.


Fuente: diarioelzondasj