Antonio González Varela

El vocablo “Miserere” (ten compasión) se relaciona con Antonio González Varela, apodado así por su fama de misericordia y bondad.

Miserere fue el señor Antonio González Varela, nacido en 1752 en Ponferrada, provincia de León, España, quien en 1775 llegó a Buenos Aires y al poco tiempo, fue así apodado, para algunos por sus inclinaciones caritativas y para otros porque en latín, Miserere significa «ten misericordia» y esta era una frase habitual del joven dirigida a quienes realizaban la matanza de animales que se sacrificaban en la zona. Lo cierto es que era un hombre de gran religiosidad.

Antonio compró una extensión de aproximadamente tres manzanas a la altura de la actual calle Azcuénaga y el Camino Real (hoy Rivadavia). Y en esta esquina instaló una pulpería. El predio desde entonces se conoció como la Quinta de Miserere, lindera con los Corrales que desde entonces fueron llamados de Miserere. El actual Pasaje Colombo formó parte de la Quinta de Antonio Gonzáles Varela y hoy puede verse en su entrada una placa que hace referencia a ello.

El 7 de Diciembre de 1797 González Varela y su esposa Josefa Ramírez, oriunda de Buenos Aires, donaron una parcela, en la actual esquina nor-oeste de Azcuénaga y Bartolomé Mitre a los misioneros franciscanos Damián Pérez y Juan Domínguez procedentes de Logroño, una región de La Rioja española. Estos levantaron un hospedaje para los pasajeros de la misión que estuvieran de paso para las distintas provincias del interior con el fin de establecer allí el primer cementerio local.

Con el tiempo, esta zona se fue poblando y los misioneros franciscanos afincados en las tierras donadas por González Varela, el Miserere, comenzaron a edificar una capilla, y en ella entronizaron a la virgen de su devoción, Nuestra Señora de Valvanera, que ejerce el patronazgo de la provincia de La Rioja en España. El Hospicio franciscano de Valvanera fue clausurado en 1823 de acuerdo con la Reforma Eclesiástica, pero la capilla siguió abierta al público hasta que en 1833 fue erigida en parroquia con el nombre de Nuestra Señora de Balvanera, ya cambiada la ortografía por los usos y costumbres.

Para ese momento, la zona era conocida por el apodo de González Varela. Todo era de Miserere: el Hospicio de Miserere, la Capilla de Miserere, la Escuela de Miserere, los Mataderos de Miserere.