1895 – Fundación de la Sociedad Italiana De Tiro al Segno

La Sociedad Italiana Tiro a Segno (SITAS) fue fundada el 14 de marzo de 1895 por un grupo de jóvenes que formaban parte de la “Legión de Italianos Voluntarios”, para conservar la práctica de tiro adquirida.

El club fue fundado el 14 de marzo de 1895, con un gran apoyo de los setenta socios que tenían hasta ese momento, todos ellos de origen italiano muchos de ellos Alpini un cuerpo del Ejército Italiano que se caracterizaban por ser un cuerpo de Elite que practicaba el Esquí alpino y el Tiro.

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La sede original del club se encontraba inicialmente en el barrio de Villa Devoto en la Capital Federal de la República Argentina.

El propósito fundamental de los legionarios era tener un lugar donde conservar la práctica adquirida en el servicio militar cuando se encontraran licenciados en tiempos de Paz. Para ello, el 20 de septiembre de 1895, con un Gran concurso de Tiro, y con la presencia de delegaciones de instituciones similares, altas autoridades nacionales, jefes de la representación diplomática y consular de Italia y competidores individuales, alguno de ellos jóvenes pertenecientes a la sociedad porteña, como el Marcelo Torcuato de Alvear, se inauguró el primer polígono en Villa Devoto.

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Esta sede marcó una época de esplendor para la actividad de tiro en la Capital Federal; sus instalaciones fueron frecuentadas por altas personalidades de todos los quehaceres de la Nación, entre ellas, presidentes y ministros.
Pero a pesar de ello, los planes urbanísticos y el inexorable avance del progreso hicieron que un día de junio de 1926 cesara el fuego, y el entonces Presidente de la Nación, Dr. Marcelo T. De Alvear, concurrió esta vez para presidir la ceremonia de clausura. Sólo setenta y cuatro socios quedaron en esa época de dispersión y dificultades, pero el entusiasmo y el empuje de este grupo, permitieron que el 8 de mayo de 1934 se adquirieran los terrenos correspondientes a la chacra de la familia Ramos Mejía, donde el 4 de diciembre de 1938 se inauguró oficialmente el actual campo deportivo de El Palomar.

Un nuevo período se iniciaba en este predio, y, contemplando la integración de la familia, fueron incorporándose nuevas actividades que con el transcurso del tiempo convirtieron a la institución en lo que es actualmente: Un club de características excepcionales por su infraestructura, su ambiente familiar y sus variadas prácticas deportivas.

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